Primer balance
Después de un prudencial tiempo de aclimatación a la nueva situación y de varios cambios de dirección, metodologías, de imprimir cientos de hojas, de recoger cantidades ingentes de recursos de aprendizaje, de ordenar las hojas en carpetas y los recursos igualmente pero en el ordenador, de leer todos los libros que he sido capaz sobre como aprenden los niños y sobre educación respetuosa... Pero sobre todo después de un mes de no hacer absolutamente nada y tras 15 días después de haber comenzado "oficialmente" el nuevo curso, ahora ya si, "en serio" (o todo lo "en serio" que pienso hacerlo) he llegado a la conclusión de que la forma de aprendizaje de mi princesa es "ecléctica".
Si, si, si...la palabreja se las trae. Pero es así, básicamente cada cosa la aprende de un modo, aunque hay un denominador común con unas bases muy claras:
O sea que si que aprende por repetición, pero repetición selectiva, elegida por ella misma y sobre todo voluntaria.
Sin duda está siendo un reto. Sobre todo porque yo soy muy estructurada y tengo "deformación profesional" tras casi 30 años como formadora a la hora de organizar contenidos y entregarlos. Ponerme en el lugar de una mente de cuarto de primaria, con una fantasía y creatividad desbordantes, una comprensión lógico-cognitiva por encima de la edad y un sistema emocional extremadamente agudo, realmente es un desafío diario. Sin embargo, tras una semana oficial de curso llegué a la siguiente conclusión. si yo me aburro mientras intento que ella aprenda: el recurso y método utilizado no sirve. Si yo miro constantemente al reloj para ver cuanto falta: algo está yendo mal ese día.
Se acabó el estrés de cuanto hicimos hoy. La pregunta correcta es ¿lo hemos disfrutado? Si la respuesta no es un si, pues habrá que hacer cambios.
El aprendizaje debe ser divertido, estimulante y desafiante. En todas las temáticas. Sólo así se puede amar aprender y si eso se logra, es algo que se lleva para siempre con una. Y os lo dice una eterna "estudiante". Yo siempre encuentro nuevas cosas que me interesan aprender, aunque en mi caso no recuerdo muy bien quien puso esa semilla en mi.
Si, si, si...la palabreja se las trae. Pero es así, básicamente cada cosa la aprende de un modo, aunque hay un denominador común con unas bases muy claras:
- Tiene que ser de una forma entretenida.
- Tiene que haber variación.
- Si algo ya "lo controla" se aburre, así que hay que ir añadiendo desafíos graduales.
- Su mejor momento es por la mañana.
- Cierta estructura le da seguridad.
O sea que si que aprende por repetición, pero repetición selectiva, elegida por ella misma y sobre todo voluntaria.
Sin duda está siendo un reto. Sobre todo porque yo soy muy estructurada y tengo "deformación profesional" tras casi 30 años como formadora a la hora de organizar contenidos y entregarlos. Ponerme en el lugar de una mente de cuarto de primaria, con una fantasía y creatividad desbordantes, una comprensión lógico-cognitiva por encima de la edad y un sistema emocional extremadamente agudo, realmente es un desafío diario. Sin embargo, tras una semana oficial de curso llegué a la siguiente conclusión. si yo me aburro mientras intento que ella aprenda: el recurso y método utilizado no sirve. Si yo miro constantemente al reloj para ver cuanto falta: algo está yendo mal ese día.
Se acabó el estrés de cuanto hicimos hoy. La pregunta correcta es ¿lo hemos disfrutado? Si la respuesta no es un si, pues habrá que hacer cambios.
El aprendizaje debe ser divertido, estimulante y desafiante. En todas las temáticas. Sólo así se puede amar aprender y si eso se logra, es algo que se lleva para siempre con una. Y os lo dice una eterna "estudiante". Yo siempre encuentro nuevas cosas que me interesan aprender, aunque en mi caso no recuerdo muy bien quien puso esa semilla en mi.
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